domingo, 8 de mayo de 2016

El robledal de Piérnigas.


Este reducto de robles se localiza nada más comenzar la ruta de senderismo que une Piérnigas con el Santuario de Santa Casilda. Ocupa una extensa zona que comparten distintos términos, y se encuentra entre las estribaciones del pico San Torcaz donde también abundan las encinas, y el alto de Rebutilla.

   Es ahora cuando los robles comienzan a brotar sus hojas y un buen momento para dar un paseo y  disfrutar de un bosque autóctono,  libre de pinos y "procesionaria".  De paso, y si vamos  atentos, podremos identificar las ruinas de un gran chozo de pastores circular. Al menos eso creo ya que me resulta un tanto grande para ser chozo, pero demasiado pequeño para considerarlo como restos de alguna especie de torre. No lo tengo claro. Se observan partes hechas con sillarejo que me despistan.
    En algún lugar de estos parajes se ubicó el despoblado de Tejuelas que no he podido localizar.
    En la parte más baja del robledal  donde poco después comienzan los labrantíos,  se observan ruinas similares, pero de tamaño más reducido que no ofrecen dudas.

   Entrada complementaria publicada con posterioridad: Las orquídeas entre Piérnigas y Santa Casilda. La primavera con nombres y apellidos. 
Saliendo de Piérnigas 

Lirios y los primeros robles con alguna encina al inicio de la ruta

Panorámica de La Bureba antes de introducirnos en la gran pista forestal

Piedra caprichosa en el roblizal

Chozo de pastores o puede que otra cosa.


Majestuoso ejemplar de roble

Otro pequeño ejemplar "bonsaizado" (Creo que me acabo de inventar el calificativo)

Mas caprichos naturales en las plataformas rocosas de areniscas

El robledo desde una de las plataformas rocosas. En algún lugar de esta zona se ubicó  un antiguo poblado llamado  "Tejuelas" donde se hacía carbón vegetal hasta que quedó despoblado y olvidado..

Otros restos de un chozo pastoril.

La Bureba con los campos de cereal y colza desde la parte baja del robledal donde comienzan los cultivos.

Cañizales del arroyo la Muera


VÍDEO RECOPILATORIO:

8 comentarios:

Aitor Benítez dijo...

Como siempre, muy buena entrada. Sabes capturar la esencia del medio en las imágenes.

Muchas gracias por el interés hacia Piérnigas y su entorno.

ZáLeZ dijo...

Hola Aitor:
Gracias a tí por compartirlo.
Me temo que no será la última vez que vaya por estos preciosos parajes...
Saludos,

Fernando J. Ruiz dijo...

Vaya, por aqui están igual de amarillo los campos de colza. Parece no hay retraso al respecto, aunque los trigales ya comienzan a amarillear y eso que la primavera esta siendo abundante en lluvias.... creo que el trigo aqui, a parte se siembra antes, están modificados genéticamente y son de "ciclo corto": asi le caiga toda el agua del mundo, a primeros de mayo 'sansacabó' el verdor... saludos

ZáLeZ dijo...

Hola Fernando:
Yo juraría que por estos lares los trigales y cebadas también son de ciclo corto, pero no me hagas mucho caso. Lo que si es cierto que por latitud son mucho más tardíos en amarillear y en cosechar que por la zona donde te mueves. Aún les falta mucho recorrido. Luego vendrán los girasoles.
Saludos,

El Deme dijo...

Me gustan las palabras Robledal, Chozo y Labrantíos, por lo que significan y por lo que sugieren. Un paseo de primavera excelente.

ZáLeZ dijo...

Hola Deme:
Castellano puro y claro. Gracias.
Saludos,

Minerva dijo...

Hola Zález: Pues nombrando otra vez el chozo, mi padre que no nos cuenta nunca nada de lo de antes, nos contó una historia de un chozo y una tormenta que tuvieron de niños. Ya sabes que antes los niños hacían los trabajos de "pastoreo" en las familias, si no estaban en el colegio. Por estos lares no se ven muchos.

ZáLeZ dijo...

Hola Minerva:
Los chozos o cabañas de pastor tenían diversas funciones. Entre las más importantes estaba la de guarecerse el pastor de las inclemencias del tiempo pero también era lugar donde se guardaban de forma momentánea a los corderillos recién paridos hasta el próximo desplazamiento del rebaño. Y por supuesto, como refugio de cualquier persona atrapada en el monte por las tormentas o la lluvia. Las considero de gran interés etnográfico.